La vida te da sorpresas: Sweet home Villanueva

Es bien cierto que la vida tiene la costumbre de sorprender.

Amo el patrimonio. La tarea de interpretar lo que nos rodea y desvelar aquello que está oculto, sugiriendo un comienzo para la infinita tarea de la curiosidad. Esta es la manera de mantener nuestro entorno de la mejor de las maneras posibles frente a todos los desafíos que le afectan.

De la misma manera pienso que la universalidad se puede [tratar] de perseguir desde la unicidad de lo puramente local. Partiendo desde lo propio, lo que marca la identidad. Una vez conocemos lo particular podemos ir a lo general.

Por ello es que yo, como individuo limitado, desde mis coordenadas y experiencias puedo acercarme a otras novedosas. Vamos a hacer un pequeño ejercicio hoy:

Muy recientemente he pasado unos días en la comarca turolense de Cuencas mineras. Un lugar precioso, profundo hasta el centro de la tierra e infinito hasta las estrellas. Donde pervive el recuerdo de los caballeros de Santiago, Ramón Cabrera y el bandolero «Greñica. Tierra de mineros, que siempre se nota.

Pues mis abuelos eran de un pueblo de Sevilla de raigambre minera, Villanueva del Río y Minas. Hasta en la toponimia lo deja claro. Ambos eran de familias que trabajaban en la mina. Pero ambas líneas venían de otros lugares, donde a lo largo del ritmo de los trabajos se establecían. 

Esto lo vemos aplicados a otras zonas donde hubo desarrollo de actividad minera. Imaginemos un fenómeno por el cual caen, como aluvión, sobre un territorio miles de personas. Vienen a ganarse la vida trabajando en tareas duras y con peligro, pero mejor remuneradas.

Aunque un minero bajando al tajo nos pueda parecer hoy una escena de otros tiempos en su momento representaba el avance de la técnica. La ciencia y la industria que ponía el poder de los combustibles fósiles al alcance de una producción que cada vez iba a más y mejor. Una cornucopia de potencia que sobrepasaba a la fuerza del músculo del hombre y del animal, que con la leve licencia del viento y el agua habían suministrado la fuerza de trabajo desde el principio de los tiempos. 

Esto para las comarcas receptoras era un enorme cambio. Profundo como la propia mina, si se me permite la comparación sencilla. Así se marginan otras actividades. Campos, colmenas y rebaños. A la vez que la necesidad de transportar cientos de toneladas daba lugar a la llegada de nuevos transportes, con mayor movimiento de personas y mercancías se mueven también ideas y formas de vivir. El propio paisaje se va transformando junto con el paisanaje.

Según los vaivenes de la vida, los mercados [o marcados] dictaban los ciclos de bonanza, estancamiento o decadencia unas regiones mineras expulsaban población. Esta población, casa a cuestas se iba donde pudiera continuar con el oficio que conocía. 

Así es como en Villanueva del Río y Minas y otros lugares se cruzaron mis antepasados, esto fue gracias a un sin fin de circunstancias encadenadas. Ciclos políticos, económicos, azar y caprichos crearon la combinación actual.

Que gente de Serón (Almería), el Pedroso (Sevilla), Extremadura, Peñarroya (Córdoba) se dieran cita allí.

Que con la crisis de la minería fueran a parar a Sevilla en lugar de al norte de Teruel.

Que fuera yo sevillano y no turolense.

Por eso puedo conectar con este patrimonio minero. Ya que sin ser de la comarca me puedo ver reflejado en su historia. Porque no es la mía, pero rima. Y que bien pudo haberlo sido. 

Lo universal a través de lo especifico, es que no nos queda otra. 

PD: De vuelta, estaba haciendo senderismo por una de las pedanías de Montalbán. A la vuelta, frente a la antigua escuela de Peñaroya me encontré con un matrimonio muy agradable. Hablando de esto y aquello resultaba que también eran de familias de la zona. Y que justo el día anterior andaban hablando con una habitante de la comarca que era de Villanueva del Río y Minas.

PD 2: Muchos villaroteñomineros ( genticilio de Villanueva del río y minas) acabaron en Cataluña, como es el caso de los integrantes del grupo de rock «Los Mojinos Escozíos» que le dedicaban esta canción, versión de Lynyrd Skynyrd. Desde Barcelona le cantaban al Huesna. 

 

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