Las nonas de junio en Velilla de Ebro

Velilla de Ebro es una población que se asoma al río que la nombra. Forma parte de la comarca Ribera Baja del Ebro, al este de la capital zaragozana. Es una población de escasos habitantes, pero que sin embargo atesora un patrimonio impresionante. 

Velilla es hogar de la ermita de San Nicolás, donde se aposenta la famosísima y legendaria campana de Velilla que habría llegado, según se especula, en época de los visigodos remontando el Ebro desde Tortosa. Aquí la voluntad de la campana decidió que era el lugar para asentarse, y a lo largo de más de mil años su tañir ha sido preludio de lúgubres acontecimientos, desde invasiones a fallecimientos de reyes.

De hecho, también parece constar que esta fue la ultima tierra que pisaron las [dos] piernas del cojo de Calanda. Esa persona que fue Miguel Pellicer y cuya milagrosa recuperación de una pierna averiada por la rueda de una carreta supuso un verdadero revuelto en la época. Siendo un elemento clave en la difusión del culto pilarista. 

Aquí en Velilla expiró Miguel, y aquí se le enterró. Sobre que ocurriría con sus restos, es otra historia.

Pero tenemos que retroceder un poco más para comprender la festividad de las nonas. Una de las máximas cuando vienes a visitar Velilla es «ven a conocer a los últimos romanos». Aquí está el hilo de la historia, ya que la actual población se encuentra más cerca al río, pero subiendo un poco nos encontramos con los restos de Lépida Celsa.

Este es un yacimiento de suma importancia, por su gran extensión como por lo crucial de su fundación. Ya que se trata de una población con todos los derechos creada en los últimos tiempos de la roma republicana. De hecho lo  vemos en el nombre que la intitula, Lépido. Que era una una de las figuras claves en este periodo. 

Nonas de julio velilla de ebro 2022

Nonas de julio Velilla de Ebro 2022

A raíz de la presencia de este potente yacimiento de época antigua, se lleva estudiando y excavando en Velilla desde hace décadas. Esto generó una colección visitable que se encuentra en las afueras del pueblo. Para dicha colección actualmente se está habilitando una antigua casa solariega frente a la iglesia de la Asunción.

Las nonas de junio

Cerca del comienzo del verano se organizan las nonas de junio. En ellas todo se engalana  de la antigua roma y los velillenses vuelven a asumir su legado romano. La asociación de los trabajos de Hércules organiza y el ayuntamiento de Velilla colabora.

Durante estos días vamos a ver el día a día en la cultura romana. Como se comía, los lugares de socialización, las fiestas y e incluso como se hacía la artesanía . El programa es amplio e implica muchas personas que han hecho un gran esfuerzo en formarse acerca del periodo romano para dotar de base a sus acciones.

Esto es realmente impresionante. Viviremos unos juegos capitolinos en los cuales veremos al juez y los participantes. Atletas jóvenes y ligeros que participaran en las pruebas de velocidad y carreras. Luego harán su aparición los fuertes practicantes del boxeo, que llevaran adelante una representación de pugilato. Alternado con el lanzamiento de peso y jabalina. Estos recreacionistas van equipados con la vestimenta que llevarían estos deportistas de la antigüedad, desde el paño y las sandalias hasta los guantes de cuero y piel de los púgiles. Acaba con la entrega de la corona y la palma de la victoria. Todo una muestra en estudio de la época y creación de los materiales.

Nonas de julio velilla de ebro 202

 

Según se iba acercando el momento del aperitivo llegaba la apertura de una zona de restauración. Donde encontrábamos oferta de horno y panadería, entre los cuales se encontraba el conocido panis quadratus, que era de uso tan popular en los tiempos de Roma. Pero había mucho más para el disfrute del paladar.

Justo enfrente se encontraba una cantina (Popina) con puntos de decoración tal y como la hubiéramos encontrado en la Lépida Celsa de entonces. En ella nos encontramos con preparaciones que ambientan y gustan. Primeramente sería el mulsum, un vino que se mezclaba con miel y aderezaba con especias. Servido en vaso de alfarería, como debía ser por entonces. Este vino es una delicia y supone un aliciente y nos permite vivir la ambientación también desde el sabor.

Esta inteligente propuesta se complementa con los gustus (aperitivo) , unos pequeños acompañantes compuestos de pan y untables. Entre ellos el paté de olivas y el moretum de queso. Para repetir.

La vivencia de Roma

Cabe reseñar el éxito de la iniciativa. Realmente se mantiene la atmósfera y la ambientación. Pero me causó una excelente impresión el ver la implicación y apoyo de los velillenses ( y de otras localidades, como Almonacid de la Cuba. Unidos por el patrimonio romano, su presa). A los cuales veíamos ataviados de romanos los unos, y los otros con sus vasos de mulsum brindando por Lépida Celsa. 

Este es un valor a destacar, el del patrimonio y la historia como elemento de comunidad, y aglutinador de la sociedad a la cual pertenece. Algo que no es sencillo de lograr, y que aquí vemos que ha tenido éxito. Creando conciencia del patrimonio y creando comunidad a raíz del mismo.

 

De esta forma. debemos recordad como surge la asociación de los trabajos de Hércules, que se trata del resultado de un taller de empleo durante el cual se formaron para ejercer de guías y emplearon muchas horas y esfuerzo en formarse. Empapándose de patrimonio y de como comunicarlo y ponerlo en relieve. Centrado en las personas y que las invita a involucrarse en las decisiones al respecto y que este redunde en su bienestar. Comunidad alrededor de un patrimonio, que se interpreta y valoriza in situ.

Así «los últimos romanos» están en el centro de la conservación de este legado, y se convierten en una figura que lo lleva hasta la siguiente generación. 

mulsum velilla de ebro

 

El ritmo de la fiesta es vivo, una vez tomados nuestros vasos de mulsum con aperitivos nos avisan que va  a empezar una representación teatral. Entramos y tomamos sitio. Vemos una representación de una escena doméstica, un muchacho de una rica y noble familia está por llegar a la edad adulta. La noche anterior se duerme soñando con escena de valientes gladiadores que consiguen su libertad. Al despertar entran las mujeres de la casa y le ponen la toga de hombre, dejando atrás la que usaban los niños. Una delicia.

Las jornadas continuaron durante la tarde, hasta acabar con visitas al yacimiento y una representación del asesinato de Julio César. Una verdadera delicia y un ejemplo en Zaragoza sobre como unir la conservación con la creación, haciendo del patrimonio un recurso para fijar la población y atraer al visitante.

 

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