6 lugares diferentes de Sevilla

Hoy vamos a ver algunos de los lugares que suelen quedar fuera de las visitas turísticas. Sitios con un sabor muy especial, algunos retirados y otros son la puerta a la montaña hueca de la ciudad. De forma que tanto vivas en Sevilla de toda la vida o seas una persona que visita por primera vez la ciudad vas a encontrar rincones maravillosos. Esa es nuestra labor hoy.

Sevilla es una ciudad antigua, y que además ha sido un lugar con una importancia elevada primero a nivel regional, luego en una parte importante de la península para finalmente ser considerada una de las principales ciudades del mundo durante el tiempo del tráfico colonial. En especial tras el contacto con américa, a raíz del comercio atlántico.

Lo que hace que esa intensidad de acciones de la fue testigo se traduzca en una historia y un sabor muy especial.

 

La Sevilla menos conocida 

He vivido toda mi vida en esta ciudad, y me considero bastante sevillano. Procuro conocer las costumbres, el porqué de las cosas que me rodean y afinar la vista para reconocer lo auténtico y genuino. En buena parte somos fruto de esa evolución y en nuestra mano está el aportar nuestro matiz a ese color que se va creando.

La labor de mi trabajo en cualquier canal es darle rienda suelta a esa ilusión que tenemos por esa actividad que es a la que hemos decidido dedicar nuestros mejores esfuerzos. En plasmar nuestra mirada acerca del mundo que nos rodea, y además tenemos la suerte que lo que nos rodea no es nada más y nada menos que una ciudad reconocida a nivel mundial como un destino atractivo.

Que muchas personas han tenido como objetivo tomar un transporte desde miles de kilómetros para poderla ver con sus ojos. De forma que tenemos mucha suerte, y nosotros que la vivimos y la vemos con sus cosas buenas y no tan buenas nos encanta también. Por ello aquí tenéis una pequeña lista de mis lugares favoritos. Vamos a ver 6 lugares diferentes de Sevilla.

 

1. PLAZA ESCUELA DE CRISTO

El sitio en el que estamos está enclavado en pleno barrio de santa cruz, de hecho, toca con la actual iglesia de Santa Cruz. Hace falta cierto sentido de la orientación para no perderse por el entramado de calles y callejones que lo conforman.

Pero hoy lo pondremos fácil, entramos desde la calle Ximénez de Enciso damos entrada a un lugar sin igual, uno de los lugares mágicos de Sevilla. Estamos en la que se suele considerar una de las plazas más pequeñas de Sevilla, la más pequeña de hecho.

Trasera del oratorio de Escuelas de Cristo

Retablo cerámico en la trasera del oratorio, Foto de Juanfran Rebollo

Es un lugar de tranquilidad a la sombra de los naranjos, y es así como debe ser. Ya que su nombre nos indica su labor, en este lugar se construyó en 1793 el oratorio de las escuelas de cristo. Que persigue la colaboración de seglares y religiosos para mejorar su vida cristiana. De origen italiano, la primera congregación será en valencia a mediados del siglo XVII.

Este lugar tiene una característica que siempre me gusta en los sitios, es que es atemporal. Un ambiente que da tranquilidad, silencioso y apartado, pero para nada aislado. Está al alcance del que busca y se puede visitar. Uno de esos lugares que son un tesoro por ofrecer paz en mitad del ajetreo. Es cuestión de saber encontrarlo.

Como curiosidad, es un lugar donde podemos ver la misa cantada en gregoriano o dada en rito romano tradicional, es decir en latín, como se hizo hasta 1962.

Juan de Palafox, fue un obispo castellano del siglo xvii, que en su labor se destacó como defensor de la obra que lleva la escuela de cristo. Cofundador de la escuela en Madrid e impulsor a nivel de castilla. Durante su obispado en Puebla de los Ángeles, México fue un personaje de gran importancia. Entre otras cosas se le recuerda como impulsor de la música, convirtiendo la ciudad bajo su jurisdicción como el centro de la música mexicana.

 Circumdederunt me- JUAN GUTIÉRREZ DE PADILLA~Penitential Music from Puebla (Mexican Baroque)

Destacar el colorido panel cerámico con la imagen del Cristo de la misericordia, titular de la hermandad de Santa Cruz. Cuya talla se atribuye al gran escultor Pedro Roldán y está fechada a fines del XVII.

Esta es la plaza más pequeña de Sevilla un lugar con una atmósfera propia, que incluso a veces a muchos sevillanos nos puede costar encontrar, de forma que es un pequeño orgullo llegar hasta aquí. Y hablando de plazas pequeñas en Sevilla, ¿os gustaría ver la segunda? Vamos para allá.

 

2. PLAZA DE SANTA MARTA, lugar mágico de Sevilla

Nos encontramos en otro de esos lugares que cuesta creer que estén a pocos metros de donde por lo general en temporada alta suele estar lleno de visitantes de todo el mundo. Es uno de esos rincones que generan una sensación de desconexión y retiro que no tiene nada que ver con su situación geográfica real. A pocos pasos por lo general, podemos escuchar el paso de los coches de caballos, el gentío y el quehacer diario de la ciudad.

Cruz de la plaza de Santa marta en Sevilla

Cruz en Santa Marta, Foto de Juanfran Rebollo

En esta pequeña placita vemos que en el medio se alza una cruz pétrea, proyectada por Hernán Ruíz segundo (el arquitecto que doto a la giralda del remate que conocemos hoy en el cuerpo de campanas) y tallada por Diego de Alcaraz, .Esta vendría del Hospital de San Lázaro. La luz se filtra a través de las hojas de los naranjos que en este lugar son extraordinariamente altos en su búsqueda de sol.

Entramos desde la plaza virgen de los reyes, por el costado del convento de la Encarnación a través de un tramo de calle estrecho y retuerto. Este convento de las agustinas ermitañas toma este lugar después de la destrucción del que tenían en la plaza de la Encarnación a principios del XIX, derivada por la ocupación francesa. Se les concedieron unas casas en lo que fue el hospital de Santa Marta y aquí se establecieron desde entonces.

La presencia de este convento de clausura nos recuerda el hecho que en ocasiones se ha usado este lugar para representar el rapto ficticio de doña Inés por parte de don Juan Tenorio. El burlador de Sevilla, el conquistador. Cuya sombra todavía parece que recorra Sevilla.
Fue durante un tiempo además escenario de reunión de intercambio de objetos de colección, cromos, monedas, estampas etc. Que eventualmente se trasladó al siguiente lugar que vamos a visitar. Lugar que también es un ejemplo de tranquilidad.

 

3.PLAZA DEL CABILDO

Es un lugar que sirve como refugio, en el mejor de los significados.

Tanto para las altas temperaturas y la exposición del sol, que en verano es un factor a tener en cuenta como para descansar un poco del ajetreo y el bullicio que suele caracterizar a las zonas con las que conecta. Aunque curiosamente este lugar se convierte en un sitio silencioso conecta con la avenida de la Constitución con la calle arfe y con el postigo del aceite.

Plaza del Cabildo Sevilla

Plaza del Cabildo, foto de Juanfran Rebollo

Tiene tres entradas distintas, esta por la que pasamos desde la avenida de la Constitución se llama el pasaje de los seises en homenaje a los seises de la catedral de Sevilla. Los seises son un conjunto de diez niños que bailan en tres ocasiones dentro de la catedral a lo largo del año, en la octava del corpus, el de la inmaculada y en el triduo de carnaval.

Este lugar guarda el recuerdo de haber sido la institución de enseñanza más antigua de Sevilla, el colegio de San Miguel, si exceptuamos los estudios generales de Alfonso X el sabio. Parece ser que vino funcionando desde el siglo XIV. 

Aquí se levantaba el colegio de San Miguel, del cual todavía se puede ver la portada por la av. de la constitución. Enfrente de la puerta de la catedral que se conoce hoy como la de San Miguel, precisamente por eso. Un colegio seminario que parece haber estado formando desde al menos el siglo XV.

El edificio actual ocupa aproximadamente un tercio del solar del antiguo colegio, y obra del arquitecto sevillano Joaquín Barquín y Barón que proyectó este edificio en los 50. De uso residencial y con una pequeña galería comercial instalada en sus bajos. La decoración con frescos de sus arcadas sobre columnas la hacen un lugar realmente bello.

Es lugar de encuentro de coleccionistas los domingos por la mañana una tradición que tiene décadas de historia, desde 1977 en concreto, y que se trasladó desde la plaza de santa Marta. En ellos se dan cita coleccionistas, personas interesadas en la numismática y en general interesados por las antigüedades.

Merece la visita por ver el ambiente que se forma por los aficionados y el gentío, y lo curioso de la mercancía de los puestos. Además, que esta zona es una maravilla para pasear un domingo a la mañana.

Otro elemento que vemos es un paño de la muralla almohade, no olvidemos que ya estamos a punto de meter el pie en el patio del arenal y eso significa que la influencia del río se siente.

Sevilla tuvo su poder del acceso que el Guadalquivir brindaba a la ciudad, pero a la vez el estar dentro de un valle, por muy fértil que fuera, la hacía vulnerable al ataque. Una muralla era algo necesario. El Guadalquivir protegía la parte oeste y norte de la ciudad, mientras que el arroyo Tagarete hacía lo propio con la sur.

Pero el mismo río que protege y comunica también podía tener un lado más oscuro, solía crecerse y dañaba las murallas por lo que para la época de los almohades se hizo necesaria una reconstrucción de las almorávides que mando el califa almohade Abu Yakub Yusuf.

Sabemos el trazado que tuvo la muralla romana en el centro de la ciudad, rodeando a una Sevilla mucho más pequeña que la que podemos ver en época musulmana. El trazado actual se piensa que es de tiempos de la invasión almorávide, cuando la ciudad necesita expansión y se refuerza en plena época almohade.

Con esta construcción se marca el paisaje de la ciudad hasta hoy, ya que supusieron el molde que siguió la ciudad en su crecimiento.

Es que nada es para siempre, los edificios caen y se vuelven a levantar. Lo que no resulta corriente de ver es lo que nos vamos a encontrar en nuestro siguiente lugar, una tumba en un parking.

 

4. UNA TUMBA MUY DIFERENTE

Estamos de nuevo en Santa Cruz, en la parte más exterior de lo que solía ser la judería de Sevilla. Y es que aquí hay una curiosidad muy grande.

Siempre se ha dicho que para encontrar restos arqueológicos en Sevilla en el centro lo único que hace falta es levantar un poco el suelo, y no va desencaminado porque el trazado urbano de la ciudad. El que podemos reconocer a simple vista en un mapa normal y corriente nos deja pistas de por dónde iba la muralla de época musulmana, que en su última fase data de principios del siglo XIII. aquí podemos ver que se conserva una parte de la muralla que solía cubrir Sevilla, en este caso nos está marcando la frontera oeste.

Generación tras generación viviendo en el mismo espacio dejan mucho rastro de nuestro paso por el mundo. Incluso en la relación que tenemos con el espacio cuando ya fallecemos.
El caso es que aquí se encontraba la puerta de la carne. La que anterior a la conquista castellana pareció llamarse Bab al Chuar o puerta de las perlas.

Con el asentamiento en esta zona de la comunidad judía se usó el terreno fuera de las murallas para dar cabida a sus enterramientos. Esta zona de necrópolis empezaba tras salir por las puertas de la ciudad, y en se recuerda porque hay noticias del siglo XVI de cómo estos terrenos fueron fruto del espolio y se encontraron estas tumbas con sus ocupantes con trajes y joyas, así libros en hebreo.

Paseo Catalina de Ribera

Foto por Juanfran Rebollo

En uno de los accesos a la calle cano y cueto nos encontramos con un elemento de los muchos que salieron a la luz cuando se hicieron obras en este lugar a principios de los 90.

Vemos el testigo de una de estas tumbas que se descubrió aquí, donde fue recolocada para el recuerdo.

Para la siguiente os prometo que va a ser algo un poco menos escatológico.

 

5. un santo con tres manos

Estamos en la puerta de la catedral que sirve de comunicación y entrada al patio de los naranjos.

Se llama del perdón, y aquí podemos ver la decoración que sirve de ambiente a la catedral. Ese nombre suele ser común en las catedrales y nos recuerda el final de un periodo penitencia o una vez se ha llevado a cabo una acción exitosa como una peregrinación.

Tiene un punto que no solemos identificar en otras catedrales ¿verdad?

Eso es porque era la entrada a la mezquita principal de Sevilla, y daba acceso al patio de abluciones donde era necesario llevar a cabo el ritual de aseo previo a la oración. Este patio es junto a la propia Giralda, el antiguo minarete, el principal vestigio de este templo. Sobre el cual una vez la ciudad cayó en manos del reino de Castilla se eleva la catedral de Sevilla.

Las dos esculturas que vemos son obra de Miguel Perrin, hechas entre 1519-22. En barro cocido representan a los apóstoles Pedro y Pablo. Es parte del programa iconográfico de la catedral, donde cada representación en las esculturas tiene un por qué.

En este caso las festividades de estos dos santos se celebran juntas. Son dos de los fundadores de la iglesia, los dos martirizados en Roma. Y Benedicto XVI llegó a decir que son la versión contraria de Caín y Abel , unos desde el efecto del pecado y otros desde la puesta en práctica del evangelio.
El caso es que en una de las dos estatuas vamos a encontrar una mano de más, os animo a que trates de buscarla.

No es nada fácil a primera vista porque está un poco escondida pero este detalle hace de la puerta del perdón uno de los lugares mágicos de Sevilla

Así es, debajo de San Pablo. Una tercera mano como sosteniendo por la base. No sabemos muy bien el significado que puede tener, hay gente que apunta a conexiones relacionadas con saberes ocultos. Como en otras catedrales góticas. Señala que tal vez pueda tener que ver con la alquimia, quien sabe, en todo caso es una anécdota popular y un pequeño juego muy entretenido.

También tenemos el relieve de la expulsión de los mercaderes del templo, que hace bien en recordar el compromiso de fieles y clérigos en mantener el lugar de culto lo suficientemente protegido del lugar de bullicio en que se había convertido esta parte de la ciudad. Que con la instalación de la lonja de mercaderes era un constante hervidero de actividad, y no del tipo precisamente que lleva a la oración.

 

6. CALLE VERDE

Ahora en este caso nos desplazamos un poco hacia la zona que fue en un tiempo la judería de Sevilla, estamos ya en San Bartolomé.

La calle verde nos evoca esa imagen colectiva de Sevilla como un conjunto de callejones estrechos e irregulares, por donde es sencillo perderse y que poseen un encanto único.

Calle verdes en Sevilla

Calles de San Bartolomé, foto de Juanfran Rebollo

Mención merece la vecina casa de los Padilla, extraordinariamente sobria por fuera y que sin embargo guarda todo su esplendor en su interior. Este tiene su puerta al mundo a través de su magnífico patio, del cual se puede disfrutar gracias a una ventana que nos permite este deleite.

Una de las casas más antiguas de Sevilla. A día de hoy pertenece a un hotel, que está compuesto por muchas casas conectadas. Algunas de ellas incluso a través de túneles subterráneos.

seguro es que hay muchos más lugares que merecen la pena ser vistos otra vez y conocer un poco más de ellos, muchos además muy cerca de aquí. Para algunos será la primera vez, para otros sin embargo estos serán lugares que tienen algo de propio y tengan recuerdos aquí.  Seguiremos descubriendo nuestra ciudad y sus lugares mágicos día a día.

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