Naturaleza y Cultura: La gran unión.

Ahora que nos irá llegando el calor, es conveniente tener controladas las opciones de ocio a las cuales podemos acceder en esta época. Entre ellas tenemos aquellas que se pueden considerar como Ecoturismo- bajo esta etiqueta podemos situar la modalidad de turismo que se desarrolla en relación o en contacto con la naturaleza-.  Donde existen los recursos para el esparcimiento para todos los gustos. Date el gusto y comprueba que la naturaleza puede ser muy placentera.

Aventura, deporte, cultura, gastronomía y ciencia.

Hagamos un ejercicio de visualización, si cerramos los ojos un momento sin saber demasiado acerca de cómo son las características concretas de este tipo de turismo nos vendrán rápidamente una serie de sensaciones. Veremos colores naturales, verdes de la vegetación y cielos azules pincelados de nubes junto a colores terrizos del terreno. Podría ser que en esta evocación dibujemos el paisaje que nos convenga bien a la vera del mar o bien internado en una sierra de grandes montañas. Nos acariciará la brisa y el sol nos reconfortará en el contacto con el mundo. Estaremos bajo la cúpula estrellada, allí donde mejor se ven. Esta visión a priori nos da alas para entrar al tema.

Los valores que se buscan son la actividad propia y un relativo aislamiento de los núcleos que podemos asociar a vida urbana y bulliciosa – aunque no necesariamente, existen ejemplos de estas alternativas como Nimega en los Países Bajos, designada capital verde europea-. Frecuentemente asociado a la Slow Life, cuidando la gastronomía y la comodidad en contacto con la naturaleza y un ritmo más tradicional. Pero que la definición del paisaje y el entorno no lleven a equivocación, si bien la oferta de ocio puede ser distinta a la de entornos eminentemente urbanos esta no es ni mucho menos aburrida, ni está reducida a actividades relajantes y de descanso. De hecho es el entorno perfecto estimularnos de la manera que más nos llegue.

En tanto uno de los alicientes que podemos tener para buscar estos destinos es retomar el contacto con lo natural, ya que desgraciadamente para el que viva en la ciudad no tiene un acceso tan cercano a al entorno natural. Al hacer una ruta de senderismo tendremos un ejercicio vigorizante, y podremos aprender sobre el entorno; abriendo las puertas a aprender sobre el medio, su geología, flora, fauna e historia. Dependiendo del perfil de la experiencia que busquemos las tenemos en niveles variables de longitud y dificultad. ¡No olvidemos reponer fuerzas cuando lleguemos al siguiente pueblo! La oferta es enorme, pero siempre es un valor contar con la guía y apoyo de personas experimentadas, que conozcan el medio, los caminos y los mejores lugares en relación a las rutas.

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Un descanso en el camino para deleitarse. Foto propia.

El Guadalquivir, siendo el rio que riega buena parte de Andalucía, viene a acabar su recorrido en el atlántico. En su tramo final crea una serie de hábitats muy especiales, las marismas. El curso bajo del rio da pie a espacios privilegiados para  el avistamiento de aves –Birdwatching- en tanto que por las propiedades de estos biotopos las aves los usan para sus ciclos vitales y migraciones. Doñana se convierte así en el destino evidente para circuitos de ocio relacionado con la ciencia, una persona interesada por la ornitología debe considerar una visita. Si además te gusta la fotografía encontrarás multitud de servicios de avistamientos ornitológicos con senderismo y jornadas de fotografía de naturaleza. Un plan redondo.

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Las estrellas han representado desde siempre el misterio del universo que se refleja en el interior del ser humano. El interés científico se une con las leyendas y los lugares encantados en esta modalidad. Si siempre tuviste curiosidad por saber las constelaciones y sus leyendas, no lo dudes. Desde los antiguos navegantes que las usaban para orientarse a los grupos de avistamiento que se reúnen en los lugares que reúnen las características propicias para verlas en todo su esplendor, aparte de los lugares tradicionales encontramos aquellos certificados por Starlight como óptimos para ver el cielo estrellado.  En la misma ciudad de Sevilla contamos con la Casa de las Ciencias (En el precioso pabellón de Perú) y su planetario, que junto a las exposiciones que desarrollan harán un gran día para los más peques. Si por otro lado, nos va más la mística de avistar el cielo en un entorno natural contamos con los recursos que nos ofrece Starlight si buscamos el lugar óptimo, por mi parte recomendaros también las actividades que se organizan en este sentido en la Sierra Norte de Sevilla y especial atención a las que se programen para las lágrimas de San Lorenzo.

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Las propias comunidades, que ejercían actividades tradicionales han visto la oportunidad de difundir estas tradiciones para convertir los modos de vida en sostenibles y para acoger a estos visitantes, cuyo apoyo puede suponer la diferencia en la conservación de estos patrimonios. Podrían considerarse ejemplos de esto Taramundi o el avistamiento de ballenas en Azores –que sustituye a su caza-. Así los modos de vida tradicionales se revalorizan al acercarlos a las personas que por época o localización no los conocen. Desde las influencias que llegan de los países nórdicos de las reconstrucciones de modos de vida desaparecidos o en vías de hacerlo se han establecido varios ecomuseos en nuestro país con una oferta variada.

 

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